Barones del PSOE animan a avanzar a un modelo federal | España | EL PAÍS

Ximo Puig y Carmen Calvo, tras el comité federal del PSOE.Chema Moya / EFE

El comité federal del PSOE dista mucho de ser un espacio de disentimiento, y mucho menos es el cuadrilátero en que se convirtió en 2016, forzando la dimisión de Pedro Sánchez. Aun así, la cumbre que el máximo órgano socialista entre congresos mantuvo el sábado dejó reflexiones profundas más allá del apoyo sin ambages a la concesión de los indultos a los condenados del procés. A lo largo de las intervenciones a puerta cerrada, los socialistas se reivindicaron como los mayores garantes del respeto a la Constitución, según corroboran fuentes presentes en el comité a EL PAÍS. También se ven como el freno más eficaz a las aspiraciones nacionalistas que rebasen la Ley Fundamental.

Además hubo voces que animaron a profundizar en un modelo federal parecido al alemán como solución a largo plazo a la crisis territorial. “Llevamos mucho tiempo defendiendo que hay que avanzar más hacia el Estado federal. Bien, en eso se ha logrado mucho”, observó Francina Armengol, la presidenta de Baleares, sobre la cogobernanza que surgió de la pandemia. En esa línea se pronunció Ximo Puig: el presidente de la Comunidad Valenciana apeló a la pluralidad de España “frente al soberanismo y el centralismo”.

“Hay que recordarle a la derecha que quien representa mayoritariamente al constitucionalismo en Cataluña hemos sido, somos y lo seguiremos siendo los socialistas”, remarcó Salvador Illa, vencedor de las elecciones catalanas del 14-F —el PSC no lo conseguía desde 2003— frente al desplome del PP. El partido de Pablo Casado firmó su peor resultado en Cataluña en febrero como ya hizo el año pasado en Euskadi pese a ir en coalición con Ciudadanos. El terreno recuperado por los socialistas catalanes tras los años del procés, en los que su presencia en el Parlament se redujo a la mitad, contribuirá según Illa a rebajar la ola secesionista de la última década. “Desde que se inició la crisis en Cataluña es la primera vez que el partido mayoritario en España es también el mayoritario entre los catalanes. Esto tiene como mínimo el valor de romper uno de los mensajes esenciales de los soberanistas. Sirve para recordarle a los independentistas que no representan a toda Cataluña, que hay un amplio respaldo al reencuentro y la recuperación económica”, aseveró.

El exministro de Sanidad también incidió en que las nuevas exigencias de ERC Junts y la CUP, una vez orillada la vía unilateral, no son factibles. “Hay que decir la verdad: no es posible la amnistía ni un referéndum de autodeterminación. El siguiente paso para restaurar la convivencia sería mediante una mesa de diálogo de partidos previa a la convocada en septiembre entre Gobierno y Govern. “Lo hizo ya Torra, no entendemos las reticencias que tiene Aragonès en abrir una mesa de diálogo en Cataluña para que los catalanes hablemos con los catalanes”, lamentó Illa.

Idoia Mendia, vicelehendakari del País Vasco, respaldó con ahínco la mesa de partidos que pide el PSC. “Cataluña necesita reencontrarse entre catalanes y comparto con Salva una apuesta de diálogo en la que haya una mesa de diálogo entre partidos políticos catalanes. Primero tenéis que reencontraros entre vosotros. Cataluña necesita generar espacios de confianza. Y solo así, con ese reencuentro, podrá participar en el proyecto compartido que es España”, afirmó en su intervención. La secretaria general del PSE-EE destacó el papel de los socialistas frente a las tentaciones que el PNV pueda tener de ir más allá del autogobierno. “Aportamos estabilidad donde hasta hace no mucho tiempo era un foco de inestabilidad para España. Estamos centrados en una agenda institucional y ahora que el PNV vuelve a calentar el debate soberanista a la sombra del debate catalán, nos presentamos como los garantes de la pluralidad en Euskadi y de que cualquier cambio estatutario en el País Vasco tendrá que ser útil. Y para ser útil tendrá que ser legal. Ahí estaremos defendiendo la legalidad, la pluralidad y el acuerdo”.

El “peligro” de la política fiscal de Madrid

Isabel Díaz Ayuso vincula la reforma fiscal que estudia el Gobierno, que impondría un mínimo a determinados impuestos cedidos a las comunidades autónomas como el de patrimonio —Madrid es la única que lo bonifica al 100%—, con las exigencias de ERC, socio clave del Ejecutivo en el Congreso. Contra la política tributaria madrileña cargó Pablo Zuloaga, vicepresidente de Cantabria, en el comité federal. “Cada vez que esa derecha trumpista sale diciendo que va a bajar impuestos, los acaban pagando los cántabros o los andaluces. Crean una fractura que pone en peligro los servicios públicos del resto de España”, dijo. La presidenta de la gestora del PSOE en Madrid, Isaura Leal, apuntó que los “malos resultados” del 4-M, en los que los socialistas fueron desplazados por Más Madrid como referentes de la oposición, “exige reflexión y también reacción” frente al modelo de sociedad del PP basado en “bajos impuestos, débil sector público y el sálvese quien pueda pagar [un seguro privado]”.

Una de las intervenciones que suscitó más comentarios fue la de Mohammed Azahaf, responsable de la Sectorial de Diversidad. En su turno afirmó que la presencia de Vox en las instituciones “ha amplificado el discurso de odio hacia el diferente”. Como ejemplo puso el asesinato en junio de Younes Bilal, un marroquí de 37 años en Mazarrón (Murcia). Días después una inmigrante fue apuñalada en una cola de alimentos en Cartagena al grito de “¡Sudaca! ¡Nos quitan la comida!”. “Debemos profundizar en las acciones políticas desarrolladas por el Gobierno en un momento que es clave en España y Europa. Una ola de racismo recorre la UE de la mano de la ultraderecha. Debemos preocuparnos, la lucha por la justicia social es y será nuestra seña de identidad”, hizo hincapié Azahaf, que también defendió la ley trans: “Es a favor de uno de los colectivos más discriminados y estigmatizados”. Una parte de las feministas del PSOE no apoya la nueva normativa.