Pedro Sánchez: “No niego que cambié de opinión. Antes la solución era el castigo, ahora los indultos” | España | EL PAÍS

Pedro Sánchez ha ofrecido este lunes su primera entrevista después de los indultos, y ha admitido que en esta cuestión él ha cambiado radicalmente de opinión en dos años, desde que hizo campaña electoral en 2019 garantizando el cumplimiento íntegro de las penas hasta ahora, cuando ha apostado abiertamente por el perdón. Ante la pregunta de Ángels Barceló en la Cadena SER, Sánchez ha admitido ese giro. No niego [que he cambiado de opinión]. Antes la utilidad era el castigo. Y ahora la utilidad para la convivencia es el perdón, el indulto”, ha señalado el presidente. “En lo que nunca he cambiado de opinión es en devolver a la política esta crisis. Para restaurar la convivencia, antes necesitábamos castigar las conductas, pero ahora lo útil es el perdón. No hemos olvidado, pero si repetimos lo que hicimos volveremos al lugar donde no avanzamos. Queremos pasar página, superar una crisis”, ha insistido.

Sánchez, que está en Barcelona, donde cenó anoche en la misma mesa con el rey Felipe VI, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, todo un gesto de normalidad institucional que recogieron las cámaras, está convencido de que poco a poco se irá recuperando ese ambiente propicio para el diálogo. Pero cree que ahora, después del primer paso dado por su Gobierno, es la Generalitat la que debería dar el siguiente. Sánchez explica que él ha hecho un gesto para los independentistas, reconociéndoles que con sus líderes en la cárcel no se podía avanzar. Y ahora cree que al menos ERC debería hacer un gesto hacia los catalanes no independentistas, lanzándoles un mensaje. “Nosotros hemos dado un mensaje claro a favor del diálogo. Me gustaría que la Generalitat reconociera a la otra parte de Cataluña que no comparte el fraccionamiento de la sociedad catalana”.

En vídeo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantiene que la mesa de diálogo tiene que ser solo entre el ejecutivo catalán y el central.FOTO: CARLES RIBAS | VÍDEO: CADENA SER

En la mesa de diálogo ―aún sin fecha de arranque y en la que según las palabras de Sánchez no estará Oriol Junqueras, porque será entre gobiernos―, el presidente confía en hablar de otras cosas que no sean autodeterminación y amnistía, en las que no hay acuerdo posible. “Hay que ser realistas, humildes, gradualistas. Si empezamos a hablar por las cosas que más nos separan difícilmente avanzaremos. Más allá de las cuestiones territoriales que nos alejan hay otras muchas en las que podemos estar de acuerdo. Europa, política de género, desigualdad, cómo invertir los 140.000 millones del fondo europeo. Construyamos a partir de ahí”. Sánchez descarta el referéndum de autodeterminación, y cree que al revés, la solución es votar un acuerdo y no un desacuerdo. “Por qué vamos a situarles el problema a la ciudadanía. ¿Eso no demostraría nuestra incapacidad por llegar a un acuerdo? Si realmente todos creemos en el diálogo hay que aproximarse donde hay acuerdos. Primero, Cataluña ahora tiene que hablar con Cataluña. Se puede hablar de un mayor autogobierno pero dentro de la legalidad. La democracia no pide a nadie que cambie de ideales. Solo que se respete la legalidad democrática. Decía el portavoz de los obispos algo que a mí me parece que es lo suficientemente elocuente y acertado como para poder hacerme eco de ello, que la Constitución española no es un dogma, pero sí marca el territorio sobre el cual podemos dialogar”, ha asegurado.

Sánchez ha sido especialmente crítico con el PP, no solo por su rechazo a los indultos sino porque mantiene bloqueada la renovación de varios organismos, incluido el Tribunal de Cuentas, que ahora también puede complicar el diálogo. El presidente ha minimizado la fuerza de este tribunal —”es una instancia administrativa, no un órgano judicial”, ha dicho—pero sobre todo ha cargado contra el PP, que lo controla y se niega a renovarlo: “El PP está haciendo la oposición más furibunda en Europa. Ayer incluso rompían un consenso básico con las víctimas del terrorismo [al no asistir al acto de homenaje como protesta por el acercamiento de presos de ETA]. Bloquean el Poder Judicial, el Tribunal Constitucional, el Tribunal de Cuentas. Utilizan la pandemia para intentar derribar al Gobierno. Los españoles están tomando nota. El PP considera que solo se cumple la Constitución cuando ellos están en el poder. Demuestran una enorme frustración. Si no tienes un proyecto para Cataluña, no puedes tenerlo para España. La ciudadanía no les sigue en Colón ni en las mesas petitorias”.

Sánchez ha sido especialmente duro con el expresidente del Gobierno del PP José María Aznar, que cree que está influyendo en la actual dirección para apostar por esa línea de “oposición furibunda”. “Se hace poca justicia Aznar a sí mismo. Ha sido devorado por su propio personaje. Aznar ganó en el 96 invocando a Azaña, haciendo pactos con el nacionalismo. Eso se ha perdido, ahora vemos una figura distorsionada. Lo que debería hacer es pedir perdón por meter a España en una guerra injusta, como fue la de Irak. Habla de la legitimidad del Gobierno. La legitimidad la deciden los españoles, no él. Aznar representa el pasado, pero marca la línea a la dirección actual del PP. A mí me gusta la oposición que hace Illa en Cataluña, ofreciendo acuerdos. O Espadas en Andalucía. Hacer oposición no es soltar cuatro improperios en la sesión de control de los miércoles y quedarse ahí”.

El presidente ha dejado muy claro que, tras los indultos, la legislatura va a girar alrededor del bloque de la investidura. De hecho ha sido muy crítico con Ciudadanos, con quien intentó en 2020 varios acuerdos e incluso trató de gobernar en Murcia. El fracaso de esa moción de censura marcó un giro en la legislatura que ahora se consolida con un alejamiento cada vez mayor con el partido de Inés Arrimadas. El tono entre ambas formaciones es cada vez más tenso y la líder de Ciudadanos ha llegado a decir que ahora apoyaría una moción de censura si la presentara el PP. “Ciudadanos tendrá que reevaluar cuál es su espacio. Si es de centro y liberal tiene poco sentido que solo pacte con la derecha. No hay ningún partido liberal en Europa que pacte solo con la derecha y la ultraderecha”, ha asegurado el presidente. Los bloques se consolidan pues y el nuevo escenario parece cada vez más claro de aquí al final de la legislatura: un PSOE abrazado a sus socios de investidura y un PP cada vez más duro con Vox y Ciudadanos disputándole el espacio de la derecha.

Escuche aquí la entrevista íntegra al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Cadena SER.